En un contexto donde las cifras de violencia requieren atención urgente, existen organizaciones dedicadas a transformar la realidad a través de la acción jurídica y social. La Fundación Jessica Jaramillo (legalmente constituida como Fundación Contra la Violencia en 2017) es una organización sin fines de lucro enfocada en promover la justicia y proteger los derechos humanos, con especial énfasis en mujeres, niños, niñas, adolescentes y personas en situación de vulnerabilidad en Ecuador.
El liderazgo de la fundación está a cargo de su presidenta, Jessica Jaramillo, una abogada experta en derecho y estudios políticos cuya trayectoria está marcada por la resiliencia. Como sobreviviente de violencia y persecución política, Jaramillo ha llevado su búsqueda de justicia hasta instancias internacionales como la CIDH, convirtiendo su experiencia personal en un motor para defender a quienes no encuentran respuesta en el sistema judicial estatal.
Acciones que transforman vidas La fundación opera bajo una visión integral para reducir los índices de violencia mediante la sensibilización y el patrocinio legal. Sus ejes de trabajo incluyen:
- Asesoría y Patrocinio Jurídico: Brindan apoyo legal especializado para que las víctimas cuenten con una defensa técnica y humana.
- Incidencia en Políticas Públicas: Han sido actores clave en la promoción de la Ley de Erradicación de Violencia de Género y en campañas de sensibilización como “Un hijo en común”.
- Formación y Empoderamiento: A través de la Escuela “Nueva Democracia”, ofrecen capacitaciones en derechos, seguridad digital y rutas de atención para fortalecer la participación ciudadana.
- Redes de Apoyo: Han impulsado la creación de la Red de Mujeres por la Igualdad y mesas de trabajo por la seguridad en diversas provincias del país.
Una invitación a sumarse a su causa La construcción de una sociedad más justa no es una tarea solitaria. La fundación busca constantemente sumar voluntades que deseen aportar al cambio social, ya sea mediante el apoyo a sus iniciativas de ley, la difusión de sus protocolos de atención o el fortalecimiento de sus proyectos educativos.
Para quienes creen en una democracia donde el respeto y la convivencia sean pilares fundamentales, conocer y apoyar el trabajo de esta organización es un paso hacia la vigencia plena de los derechos humanos en el país. Sumarse a su causa es contribuir directamente a que la justicia deje de ser un privilegio y se convierta en una realidad para todos.
