La Fundación Cecilia Rivadeneira (FCR) nació en el año 2004 como un emprendimiento para transformar la vida de los niños/as ecuatorianos diagnosticados con cáncer y sus familias. Es una labor integral que trabaja en todos los frentes que afectan el entorno de los niños y las niñas. Busca construir una sociedad con conciencia social, donde los beneficiarios de cada acción son al mismo tiempo actores de su propio desarrollo, para que el resultado sea multiplicador y el impacto positivo tenga un alcance profundo en las familias afectadas por el cáncer infantil.

El nombre de la Fundación honra la memoria de Cecilia Rivadeneira, una mujer que, tras librar su lucha con el cáncer, falleció, dejando en su amorosa estela un legado de solidaridad. La familia y amigos de Cecilia, especialmente su hijo Wilson Merino Rivadeneira, recogieron la inspiración de la vida y el espíritu luchador, optimista y sensible de Cecilia, para perpetuarlo a través de la Fundación.
Sus ejes de ayuda son:
Deporte: La Escuela Sociodeportiva de Fundación Cecilia Rivadeneira en alianza con Fundación Real Madrid es la primera enfocada específicamente para niños y niñas que tienen cáncer y sus hermanos/as en edades comprendidas entre los 7 a los 17 años. El objetivo es propiciar un espacio de inclusión social mediante la práctica deportiva y la promoción de valores sociales y personales que permitan el empoderamiento de comportamientos resilientes frente a las situaciones adversas a las que se enfrentan continuamente.
Caravana de alegría: Es un programa que nació en el año 2006 con el propósito de responder a las emergencias nacionales a través de intervenciones sociales desarrolladas por profesionales de distintas ramas y voluntarios. Cuenta con herramientas como: cine, deporte, títeres, risoterapia, música, arte-terapia, actividades lúdicas y artísticas. Poco a poco, esta iniciativa ha ido tomando fuerza y se ha consolidado como un programa comunitario integral.
Una de las principales características que se ha incorporado es el valor del trabajo en equipo a través de la asociación de actores públicos y privados, además del voluntariado como un instrumento eficaz a largo plazo para la reconstrucción de una sociedad más solidaria. En el 2006 se llevó a cabo la primera Caravana de la Alegría en donde se brindó asistencia a las poblaciones afectadas por la erupción del volcán Tungurahua.
Ayuda humanitaria: Crear territorios resilientes en las zonas de emergencia trabajando de forma horizontal con la comunidad e impulsando resultados como la sustentabilidad económica, proyectos de autonomía y la organización comunitaria, en donde el aprendizaje es continuo para reinventar actividades de índole social. Bajo la bandera de la “Risa es la mejor medicina” se pretende crear un espacio de distensión para las personas afectadas por medio del teatro, actividades lúdicas-artísticas para los niños y sus familias, y que mediante el arte se construya optimismo, resiliencia y paz en los territorios visitados.
Sueños: Viajar a la playa. Jugar en Disney. Conocer a un artista favorito… son solo unos pocos de los más variados y fascinantes sueños qué hacemos realidad a los niños/as. Sus deseos no tienen límites y por eso estamos preparados para hacer hasta lo imposible para cumplirlos. Este programa se basa en el programa de investigación “Háblame de ti”.
Fuga de ángeles:El objetivo principal de este programa es sacar momentáneamente al niño/niña del ambiente hospitalario, con previa autorización médica, a un espacio de diversión y juego. En estas actividades los niños/as pueden interactuar con otros niños/as, compartir, jugar, divertirse y olvidar momentáneamente su enfermedad. Para esto se cuenta con el acompañamiento de voluntarios capacitados y sus padres.

